Hay experiencias que movilizan vidas, las transforman y también nos modifican. Esta historia comenzó desde una búsqueda que traía consigo un desafío importante: acompañar un camino que fuera desde lo cognitivo hacia lo vivencial. Esa búsqueda tiene un origen: una fecha y un mensaje desde muy lejos…

Pasaje de ida: Suecia-Chile

En junio de 2024, recibimos el correo electrónico de una familia chileno- sueca. Los padres, Pernila y Jorge, buscaban un espacio que les pudiera entregar herramientas para desarrollar en Fabián, su hijo de 16 años, hábitos cognitivos para su aprendizaje. El programa ofrecido por nuestro centro, Liebre por gato, despertó un gran interés en ellos. Tras discutirlo no dudaron y se embarcaron en un pasaje de ida Suecia-Chile a los dos meses después. 

¿Cómo acompañar el desarrollo cognitivo en un contexto sociocultural y lingüístico totalmente diferente? El desafío era importante, pero la motivación era aún mayor.  Una vez llegados a Chile agendamos un primer encuentro. Al conocernos Fabián se muestra tímido. Nos saluda cuando Pernila y Jorge se lo indican y, ante cualquier pregunta dirigida a él busca sus miradas. La conversación se desarrolla principalmente en inglés y, cuando requiere de apoyo, recurre a sus padres quienes traducen al sueco. Luego, al preguntarle cómo desea trabajar, quiere que ellos lo acompañen.

Proyectar el comportamiento inicial de Fabián hacia su entorno familiar y escolar se convierte en un punto de partida como mediadoras. Los primeros encuentros no siempre son de palabras, a veces son silencios, miradas y gestos que dicen más de lo que realmente se quiere expresar. ¿La mirada es una búsqueda de aprobación?, ¿Un acto de validación? o, simplemente una aseveración de un “poder hacer”. Esa mirada mediadora de estas conductas nos permitió vislumbrar, brevemente, su vida como hijo, hermano y adolescente. 

Una experiencia de aprendizaje mediado 

Desde las primeras sesiones, breves, casi con respuestas cerradas, fueron más silencios que palabras. Constanza pregunta: “¿Te gusta leer?”, a lo que Fabián contesta: “Yes” (“Sí”). Carla lo mira y vuelve a preguntar: “¿Cuál es tu libro favorito?”, a lo cual responde de manera espontánea: “I don’t know” (“No lo sé”). Lo que Fabián experimenta es su creencia y vivencia, donde decir “no lo sé” se siente más seguro que intentar elaborar una respuesta o esto, simplemente, le resulta distante, ya que no hay posibilidad al error. 

Desde un enfoque cognitivo, el aprendizaje se explica como resultado directo de la interacción con otro, donde no solo hay una exposición a estímulos, sino que ese “yo, mediador”, dirige la atención, establece conexiones, da significado y ayuda a comprender los fenómenos del mundo que nos rodea bajo una Experiencia de Aprendizaje Mediado (EAM) (Feuerstein et al., 2010). Si como mediadoras nos quedamos con un “no lo sé” y de manera inmediata damos una respuesta: ¿Cómo promovemos procesos mentales? A través de preguntas guiadas, momentos para pensar y planteamiento de desafíos comenzamos a notar pequeños cambios y, al mismo tiempo, conectamos con su mundo emocional e interno. De este modo, pasamos de un “I don’t know” a “Fabián, tómate tu tiempo para pensar”, ya no como un cierre, si no como una estrategia.

Fabián también trabajó con sus emociones, identificándolas, aprendiendo a reconocerlas y a situarlas en un contexto. Asimismo, descubrimos el amor hacia su perro y su gusto por la Ciencia Ficción y ¿qué hicimos con ello? Trabajamos y planificamos un cuento. Desde esa proyección invitamos a sus padres a participar, enseñándoles en cómo hacer preguntas para promover el pensamiento, desde lo más simple en casa, hasta en una salida familiar. Todo momento y situación era una oportunidad. El objetivo es hacer que el aprendizaje trascienda, como un puente, entre un ambiente activo modificante a su vida cotidiana.

Bajo este contexto, en una de esas salidas familiares por Valparaíso el aprendizaje se hizo visible para Pernila: “Las montañas son como patrones”. Unas semanas atrás habíamos trabajado secuencias numéricas y esto fue clave para ella. En otras palabras, Fabián evocó su experiencia para producir un pensamiento analógico y este se manifestó de manera espontánea. Si Fabián no hubiese tomado conciencia de todo lo que le rodea difícilmente podría establecer relaciones de cualquier tipo.

Durante los últimos dos meses de sesiones, Fabián trabajó de manera autónoma, sin sus padres presentes, dejando de expresar: “I don’t know” y buscando sus propias estrategias para dar respuestas a las tareas propuestas. Los silencios ya no eran pausas, si no que visualizamos a Fabián tomándose su tiempo para pensar, transitando el puente y emergiendo en su pensamiento hábitos cognitivos. 

Donde antes había silencio, empezó a nacer la necesidad de generar un pensamiento más allá de lo concreto. ¿De qué manera? Acompañando la forma de enfrentar su realidad: darle tiempo, sostener la duda, y mostrarle que el error no era un límite, sino parte del camino. Corno (2009) plantea que las creencias también pueden modificarse con intervenciones en base a la importancia de un diálogo poderoso y como mediadoras nos aferramos siempre a eso.

Pasaje de vuelta: Chile-Suecia

Toda esta experiencia nos lleva a pensar que, más allá de nuestras capacidades o dificultades, la posibilidad de modificabilidad no está determinada únicamente por lo biológico, sino por la calidad de las interacciones que vivimos. Desde la perspectiva de la mediación, es en el encuentro con otro donde se construyen las condiciones para aprender, adaptarse y transformarse (Feuerstein et al., 2010).

En diciembre del mismo año llegó la despedida y así finalizó el proceso de mediación con Fabián y sus padres. Y aunque la distancia aérea entre Suecia y Chile es de aproximadamente 13.100 kilómetros, lo geográfico no es impedimento para mantener el vínculo. Gracias a los correos electrónicos y videollamadas hemos podido saber de sus avances y esperamos poder seguir siendo parte de los nuevos desafíos desde este lado del mundo. 

Mediadoras: Constanza Osorio y Carla Sepúlveda

Magíster en Desarrollo Cognitivo

Referencias

Corno, L. (2009) Work habits and self-regulated learning: Helping students to find a “Will” from a “Way”. En D. Schunk & B. Zimmerman (Eds.), Motivation and self-regulated learning: Theory, research, and application (pp. 197-222). New York: Taylor & Francis.

Feuerstein, R., Feuerstein, R. S., & Falik, L. H. (2010). Beyond smarter : mediated learning and the brain’s capacity for change / Reuven Feuerstein, Refael S. Feuerstein, Louis H. Falik ; foreword by John D. Bransford. Teachers College Press.

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